domingo, 17 de mayo de 2015

EL 4 EN NUESTRO PARKING

CONOCEMOS EL NÚMERO 4.

Siguiendo la teoría de los algoritmos Abn, seguimos trabajando la secuencia de números y conociendo a fondo cada número. Todo con actividades manipulativas hasta que estén preparados para hacerlas en papel.
Esta vez les plantee varios aparcamientos y los coches sólo podían estar de 4 en 4. Cuando ellos me dijeron que no había 4 ya entendieron la orden: nos tocaba salir para completar los que faltaban.

                Cada niño lleva su ritmo y eligen una manera de solucionar distinta, de eso se trata cuando trabajamos Abn, no hay una única solución/forma de resolver: están los que tienen que ir añadiendo uno a uno y volver a empezar a contar porque todavía no han roto la secuencia; están los que no cuentan y ponen 4 y los que directamente cogían de la caja los coches que necesitaban. Todos se llevaron un aplauso cuando terminaron, porque completaron la actividad.
Lo que más se repite en estos tipos de actividades cuando se empieza, es que el niño no cuenta lo que ya hay, sino que coge directamente lo que se le pide.


Antes de hacer esta actividad, ya había trabajado el número 4 de muchas maneras:
Lo primero que hicimos fue REPARTIR: ¿como compartiría 4 coches los peques?
Me sorprendió que casi todos dividieron 2 y 2. Son muy generosos, jeje.
 Cuando les plantee que intentaran repartir de forma distinta  y cada uno con sus bandejas, ya salieron más cositas.






Esta actividad nos ayudó para realizar la casita del número 4 que algún peque miraba para completar nuestro particular parking.
La idea de las  casitas, es conocer los amigos del 4, que son los que suman 4, es decir, la descomposición del 4. Cuando los peques encontraban  1 coche sabían que su vecino en la casa era el 3.
Cuando esto no funciona lo hacemos de la forma tradicional, es decir, contando.

Con chuches también lo hemos hecho, era divertido darles un número y ellos tenían que decir cuántas gominolas les faltaba para llegar al 4.

1 comentario:

  1. Como siempre una fantástica forma de trabajarlo, Teresa. Un abrazo.

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