domingo, 15 de noviembre de 2015

¿El 6 tiene amigos?

Los peques llevaban tiempo reclamando que no trabajábamos el número 6 y no le hacíamos la casa.
Y en parte tenían razón.

Todos los días trabajamos los números de forma visual.  En la primera actividad del día, es el encargado del día, el principal agente en este juego pues  es el que tiene que adivinar donde se colocan los números que están repartidos entre toda la clase.  A la mayoría de los peques, como ya lo tienen dominado, jugamos a colocar la secuencia desde un número determinado, de momento, con ayuda y hasta hemos ampliado hasta el número 20.

Y por fin les digo que nos toca jugar con el número 6.
Primera indicación: cogemos 6 tapones y así trabajamos el conteo, que no es lo mismo que contar/cantar los números.

Los chicos van cogiendo en orden 6 tapones y los demás esperan su turno. Aprovechamos para preguntar cuántos le faltan y me encanta cuando me dicen otro más, 2 más.

¿ya tenemos todos 6 tapones? ¿seguro?
- Saco las tarjetas numéricas y repasamos los números para todos. Muestro los números y los pongo boca abajo para darle emoción.
Indicaciones: Coger los tapones que me diga la tarjeta en la mano, los demás en el suelo.  Es otra forma de repasar y comprobar que ya tenemos asociada la cantidad con el número. Resultó muy fácil.

Ya sabéis que prefiero trabajar las matemáticas de forma manipulativa, para ellos es más divertido y más útil que una hoja de papel,  aunque a veces estas con necesarias.
El primero que coge los tapones llama la atención para la foto jejej. Comprobamos que qué está bien con sólo contar los tapones que quedan en el suelo. En la foto de abajo sale el número 5.

Cuando cogíamos los tapones aprovechábamos para preguntar cuántos tenían en las manos y cuántos se quedaban en el suelo. Aqui tenían 3 en las manos y 3 en el suelo.
 Uno en la mano y 5 en el suelo. La segunda vez que pregunto ya se dieron cuenta. Seño son los amigos del 6 y ya los decían sin preguntar.




1 comentario:

  1. Muy buena forma de trabajar los números, Teresa. Un biquiño.

    ResponderEliminar